
El juego es el inicio de la cultura: de la narración, de la innovación y de la proyección imaginaria. En la edad más temprana el individuo jugó solo, pero una vez en sociedad formó grupos para jugar, y paso del objeto lúdico, al deporte en todas sus variantes, con sus reglas, sus puntos y sus premios. Es así como el juego quedo por siempre asociado a las estrategias: sumas, restas y probabilidades, elementos simbólicos que codificaban experiencias útiles para incorporarlas a crónicas comunicables de una generación a otra con un sentido que iba más allá de lo estrictamente práctico. El juego a través de la planificación estratégica se transforma de un conjunto de deseos y sueños en una búsqueda de la realidad.
Pero así como evolucionaba el juego en comunidad también empezaron a desarrollarse formas en donde se formalizaban las convenciones lógicas para automatizar. Fascinados con el diseño de mecanismos, muchos inventores del siglo XVII hicieron realidad complejos proyectos para máquinas in útiles con el fin de generar un entretenimiento nuevo. Llegaron a imaginar situaciones en que hombre y maquina eran contrincantes, y en que esta resultaba vencedora. Wolfgang von Kempelen desarrolló en 1769 un juego de ajedrez, en el que un autómata que se llamaba "El Turco", enfrentaba en una partida a cualquier individuo que se animara a recoger el desafío."El Turco" consistía en un cubo a modo de mesa, detrás del cual había un muñeco vestido con ropaje árabe. Este jugador mecánico fue una de las mayores atracciones pues era la primera vez que una máquina vencía a la mente humana: grandes mentes como las de Napoleón Bonaparte y Benjamín Franklin no pudieron con el. Tuvo una larga y exitosa carrera, y ganó casi todas las partidas que jugó... hasta que se descubrió que era una estafa: el cubo escondía a un gran maestro ajedrecista y era su cerebro y no la máquina el artífice de los triunfos. Pero la automatización ya había entrado como gran posibilidad en el universo del juego.
En los años 60, con el advenimiento de la computación empezaron a desarrollarse los primeros programas de visualización vectorial y así nace uno de los primeros video juegos, Spacewar. Este fue diseñado por accidente en 1961 por un grupo de estudiantes del MIT, mientras trataban de hacer que una minicomputadora DEC PDP-1 generara un círculo en la pantalla. Este primer videojuego evidencia cómo siempre sus narrativas escapan de lo convencional y de lo formal para convertirse en irreverentes.
De allí en adelante los video juegos han ido de la mano con la tecnología, desde las animaciones en 2D y 3D en los años 80, a los mundos virtuales y juegos multi-usuarios de los 90, hasta aquellos que se basan en los avatares en el Internet, como "War of Warcraft", donde el juego es una experiencia continua que nunca termina.
Durante generaciones las mentes jóvenes se aficionaron a las historias de aventuras con sus componentes que exigían adentrarse en lo desconocido, correr riesgos extraordinarios, pasar peligros inenarrables para lograr superar desafíos insólitos. Hoy los video juegos son las narraciones del futuro.
ATA
Lugar de Exhibición: Centro Fundación Telefónica
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