EL CUBISMO Y SUS ENTORNOS EN LAS COLECCIONES DE TELEFÓNICA

SÍNTESIS


Juan Gris. La fenêtre aux collines

Curador: Eugenio Carmona
Fecha de Inauguración: 1 de abril de 2009
Fecha de exposición: del 1 de abril al 28 de junio de 2009

En la colección El cubismo y sus entornos, el cubismo es comprendido como un movimiento medular en la historia del arte moderno. Movimiento medular que supo ser matriz generadora de otras tendencias artísticas de extensa trayectoria y que, por ello, fue más duradero en el tiempo de lo que habitualmente se admite, más claramente múltiple en sus ámbitos de realización de lo que suele considerarse y más amplio en el abanico de sus registros de lenguaje de lo que comúnmente se piensa.
Según estos planteamientos, y partiendo de un núcleo inicial de obras de Juan Gris, la colección alberga 40 pinturas y una fotografía que son referentes del movimiento cubista.
Más allá del cubismo de Picasso y Braque, este otro cubismo siempre afirmó las posibilidades plásticas del color, siempre apostó por las cualidades estéticas y comunicativas de la forma y, a pesar de su decisivo encuentro con la pintura pura, este otro cubismo también consideró siempre que el nuevo arte podía trasmitir contenidos iconográficos trascendentes. Así mismo y, por otro lado, desde los referentes estilísticos, en el conjunto de piezas reunido, vemos congregarse obras que se sitúan dentro de los cánones de la escuela cubista, junto a piezas que muestran la relación de los lenguajes cubistas con los del futurismo, los del clasicismo moderno, la abstracción geométrica, la nueva figuración e, incluso, la relación del cubismo con soluciones proclives a las proyecciones de lo identitario.
En correspondencia con la relevancia de las obras de Gris situadas en el punto de partida, la nueva colección ha incorporado 30 importantes piezas de variada sensibilidad, aunque referenciadas al cabo en la experiencia cubista.
La escuela cubista originaria está representada por obras Albert Gleizes, Jean Metzinger, Louis Marcoussis, André Lhote, Auguste Herbin y Georges Valmier, mientras que la atracción del cubismo como punto de partida de la experiencia internacional de lo moderno se muestra a través de las aportaciones de la rusa Natalia Gontcharova y de la ucraniana Alexandra Exter, de los argentinos Emilio Pettoruti, Alejandro Xul Solar y Horacio Coppola, de los uruguayos Joaquín Torres-García y Rafael Barradas, del brasileño Vicente do Rego Monteiro y de los españoles María Blanchard, Manuel Ángeles Ortiz, Celso Lagar, Joaquín Peinado y Daniel Vázquez Díaz.
En todos ellos, en sus realizaciones, lo cubista puede ser una poética sustantiva o un referente inmediato, aunque también puede resonar como un eco o situarse como eficaz punto de partida. Pero siempre el cubismo aparece, en las obras reunidas, como práctica creativa superadora de tiempos, geografías y distancias intercontinentales.
En su presentación en Perú, la colección El cubismo y sus entornos ha elegido una manera especial de mostrarse al público. Las once piezas de Juan Gris, configuradoras de la colección inicial, ya fueron mostradas en Lima en 1996. Ahora regresan relacionándose con otras pinturas y con obras capitales de otros autores, iluminando, por tanto, las variables de la experiencia cubista y del arte del siglo XX.

En la actual muestra limeña, una obra de Juan Gris, con la ventana abierta hacia la naturaleza, recibe al espectador y le comunica, a través de las rimas plásticas inventadas por el artista, la relación entre arte y vida cotidiana desde la que Gris concibió el cubismo. A partir de este comienzo, la exposición se desarrolla en dos ámbitos principales. Primero, en Cubismo y Cubismos, se recogen aspectos sustanciales de la escuela cubista originaria y se proyectan especiales focos sobre el collage y el trampantojo, sobre la idea de representación en simultaneidad, sobre la síntesis cubo-futurista, sobre la creatividad de género en el contexto cubista y, en fin, sobre las divergencias en torno a la identidad del cubismo en los años de la Primera Guerra Mundial. En estos años de la Primera Gran Guerra, la dicotomía entre clasicismo moderno y abstracción cobró una espacial relevancia. Dicha dicotomía permaneció en el tiempo y es también recogida en el segundo ámbito de la exposición, el denominado Geografías de lo moderno. En este otro ámbito, a través de registros como el paisaje, el bodegón y la figura humana, el cubismo se prolonga más allá  de sí mismo y dialoga con otras posibilidades plásticas, como las poderosas pervivencias de lo vernacular, la nueva figuración postcubista, el estructuralismo sígnico e, incluso, los atractivos de la subjetividad moderna vinculada a los dones del instinto o a las cercanías con el subconsciente.

Lugar de Exhibición: Centro Fundación Telefónica
Av. Arequipa 1155, Lima
www.telefonica.com.pe/centrofundacion





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