La loca de hojalata - reseña

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)
laloca de hojalata



La Loca de Hojalata

La Loca de Hojalata

Aloardi (2009)


Tal vez sea cierto decir que los miembros de Aloardi son honestos cuando afirman que no les interesa ser conocidos; o mejor aún, cuando afirman, casi sin ser escuchados, que no les interesa que su música o su arte tenga algún tipo de repercusión social mediática. Cuesta entenderlo y cuesta bastante más creerlo. En todo caso, y a la luz de los frutos de su producción, parece haber sido la actitud correcta y necesaria cuando lo que se busca a toda costa es defender la autonomía y la libertad en la creación personal (aunque esta no sea más que una utopía); cuando se tiene casi como un rasgo inherente a la personalidad propia el ejercicio de cultivar un saludable sentimiento de repudio hacia el excesivo afán de figuración y aceptación social de muchas (¿o casi todas?) las escenas musicales de nuestra ciudad. Una verdadera guerra contra el reduccionismo comercial de las propuestas que se muestra no como un ideal (como muchos pseudo revolucionarios-punks-posmodernos podrían hacernos creer), sino como una simple característica de sus silenciosos y cultivados modos de vida.


Acercarse a la música, al sonido, o al simple y excesivo ruido de Aloardi es obligarte a estar en la ciudad de Lima con los ojos desnudos. Es  acercarse tal vez a lo más salvajemente semejante a un artista musical en nuestro medio: un animal extraño, extraviado en la urbe, compulsivamente creativo, naturalmente innovador, sin tapujos en el uso de cualquier objeto o herramienta en la creación musical; a la vez, un sujeto sumamente astuto en la exhibición de su arte, que aparece en la escena como un elemento natural (véase la pared-graffiti-portada-inicial del portal www.aloardi.net ) , con la madurez  propia de un individuo que va por la vida, casi sin notarlo, luchando contra dejar de ser aquel músico semi-adolescente que en algún momento de sus disfuerzos juveniles tuvo como máxima meta ser aceptado por sus pares (y tal vez sus pseudo-superiores) en la ciudad.


La Loca de Hojalata es una de esas interesantes intervenciones de Aloardi en la web, una intervención disponible para ser escuchada, vista y experimentada libremente. A diferencia de la mayoría de las propuestas del sello, que apuntan más al cultivo del noise y lo ambiental, el disco resulta ser una sátira incontenible hacia diversos referentes electroclash que viene con una suerte de testimonio incorporado:


"me llamo zooila/// conoci a zooila en los pasillos de la facultad de no recuerdo como en la cantuta, estaba caminando por que quería expresar mi arte/// zoy zoonia y zooila trabaja de fotocopiadora /// a zoonia le gusta José José/// yo como a zooila nos gusta pintar///pintar///... pintarnos las uñas y también el diseño, hablarle sucio a nuestros maridos ///////la palabra marido me suena trilladamente gore_--!!!!!!/////&&&/?/ y fantasear/// estoy en el colegio, no diré cual por q me da asco mi escuela, zooila es mi mejor amiga, aventajada %% aunque se cuida///microginon/// (...)"


Digna manipulación del mito pop electrónico el que encontramos con genialidad en la descripción de estos -de antemano- celebérrimos personajes. Zooila y Zoonia parecen ser aquel residuo obsceno, aquel exceso de realidad que hasta el mismísimo electroclash limeño mitificó en su momento. Allá las excesivamente fashion irreverencias de Sonoradio sean el principal objeto de referencia a nivel local para entender esta auténtica deconstrucción de todo intento de gloria musical femenina en una sociedad radicalmente sexista, clasista y racista.  La propuesta web de la presentación del disco logra brindarnos esta genial irrupción discursiva a la vez que un sonido en los que se complementan perfectamente la sátira y el delirio. Así lo demuestran propuestas tales como  "Como Gioconda", grabada en una velocidad vertiginosa, con una excesiva manipulación "Midi Rocker" (tal como la propia Loca lo denomina) que la acerca a una estética kitsch a lo Sigue Sigue Sputnik, pero sin que sea de alguna manera posible  su digestión como un hit bailable. Mucho más interesante aún "Puedo sentirme bien", una pieza en la que el minimalismo de composición electro pop se combina con inesperadas explosiones de noise extremo, poco recomendables para oídos juveniles sensibles. La propuesta aprovecha su casi minuto y medio de duración para convertirse nuevamente en un happening sonoro en el que se pretende, deliberadamente, fracasar radicalmente en el objetivo de estimular ritmos corporales...


En suma, nada más que asombro y estupefacción (¿hace falta acaso algo más?).  Ejercicios para dislocar la mente sin zafarte por un momento de lo real, sea de nuestra paupérrima realidad social, como de nuestra siempre ridícula escena musical. Oímos que dentro de poco se acerca una feria de sellos independientes a la que se  ha invitado a los Aloardi. Su participación al parecer estaba aún en veremos, lo cual no nos deja de sorprender. Un consejo propio de melómanos: sea en físico, sea en web buscar siempre tener disponible mucho más de su material. 


www.aloardi.net

www.myspace.com/lalocadehojalata



José Carlos Loyola

Audiosesion - ASTRONAVE - viernes 27 agosto - 7:00pm

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)
flyer astronave 2 


Los Protones 
Foto 02
Foto 03 

Tlon
foto 07foto 06

El Aire - reseña K´uku

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)
kuku bn

El Aire

K'uku, Frutos de estación (del estudio)

Urbanoide Records, 2010


Hay discos que el tiempo y sus vicisitudes se encargan de dar forma. Piensen en el "Smile" de Brian Wilson que ha necesitado más de treinta años para hacerse realidad. Pero sobre todo piensen en las compilaciones. Los singles de Los Saicos, por ejemplo, desde que fueron compilados como álbum son imposibles de ser pensados por separado, han logrado una unidad. Y así podrían citarse mil ejemplos. El caso de las compilaciones de rarezas, o b-sides, tienen todavía un encanto más especial porque son discos con material inédito, raro, y por lo general no importa tanto ni el orden ni el concepto ni nada salvo el hecho de que estén publicados para correr a conseguirlos. Cuando un disco de rarezas, además, funciona con la unidad de un álbum y parece que cada track ha sido concebido como parte indesligable de todo el disco y puede, por tanto ser disfrutado de comienzo a fin, entonces uno debe sentirse doblemente agradecido. Y en tal sentido hay que agradecer a José Javier Castro que ha traído al mundo una nueva criatura llamada K'uku, un disco que es un reflejo de lo que han sido estos últimos años en la vida creativa de José Javier al mando de El Aire. 


K'uku (álbum que se distribuye con la nueva revista y sello Urbanoide) es un disco que recoge material de diversas épocas y circunstancias. Como sabemos en el universo de El Aire las cosas tienen un orden particular. Entonces pasa que hay discos que se hicieron antes y salieron después, se pensaron antes y se grabaron después y así. El Aire siempre está flirteando con esas circunstancias. La misma trayectoria de la banda ha estado debatida por el azar y lo inevitable: viajes repentinos al exterior por largas temporadas, retornos, gente nueva, sonidos nuevos, abandonos inesperados, un pie aquí, un pie allá, etc. Y el Aire responde a esas sorpresas y si hay un disco que encarne más que otro ese espíritu inestable pero a la vez persistente es este K'uku (en quechua fruto por madurar). Aquí hay un abanico de sonidos unificados. Y uno descubre una gran influencia de The Birthday Party y la dupla Bowie/Eno, nombres que no menciono para llenar líneas, porque de pocos grupos se puede decir esto. En tal sentido la banda de José Javier guarda mucha conexión con bandas uruguayas recientes (y de culto) como Buenos Muchachos o La Hermana Menor, sobre todo por la inteligencia de las letras y la madurez del sonido. Y es que El Aire ha sabido asimilar sus influencias. La melomanía de su líder es además muy amplia, y su actitud es de constante aprendizaje y voluntad de sorprenderse así mismo. Conectado con el circuito de experimentación local (que tuvo como resultado a su Ensamble del caos), muy vinculado a la reciente revaloración de la electroacústica peruana de los 60s (Bolaños, Valcárcel, etc) y en general atento a lo que está pasando en la escena más underground (tres de sus jóvenes y talentosos músicos actuales provienen de esa movida, valga decir de tres de las bandas más significativas de la última hornada: Kamilo Riveros de Plug Plug, Camilo Uriarte de Disonancia y Jorge Ramírez de Cocaína). Y toda esa suma de experiencias no podía estar fuera de un nuevo disco.


¿Y qué es lo que encontramos en este K'uku?. La primera sección llamada Fruta del Aire dos, es el material nuevo, grabado con la nueva banda, la que más duración y actividad ha tenido durante toda la trayectoria del grupo. Presenta cuatro temas llenos de agresividad y vehemencia, José Javier no parece haber perdido ni una gota de la urgencia que hizo de un tema como "Libertad", de su primer disco, todo un himno. Pero dentro de todo ese vendaval sónico, una canción como "Luz de ti" se vuelve más especial: "luz de ti, revolución, cuanto te puedo amar". Esa línea sintetiza lo que El Aire transmite como sustancia y propuesta sonora: un motor de las emociones que mucho nos recuerda ese ímpetu transgresor del Amor Loco surrealista. 


Y también encontramos esa zona escabrosa que hace tan atractiva a la banda y que está presente en la versión que hace del poema "Amor Prohibido" de César Vallejo, que formó parte de un tributo que diversas bandas le realizaron al poeta. El disco también incluye el cover de ¿Qué patria es esta? de los legendarios subterráneos Sociedad de Mierda, y que suena más feroz que nunca, esto es música industrial!!. Y no hay que olvidarnos de las experimentaciones ambientales en piezas como "I'm Back" o "Naturaleza Bestia", esta última fue parte de la importante muestra interdisciplinar Urbe & Arte. Y así todo el disco es una caja de sorpresas. Mi tema favorito: "Destino amante", con ese sonido áspero y psicodélico a lo Chrome que me da en la yema del gusto: "Tanto químico vigor...". A veces el rock tiene aún tanto que decirnos. Esperamos pronto la salida del anunciado "Aire V". 



Luis Alvarado

Hipnoascención y el ritual sonoro. Entrevista a Juan Roldán

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)
Hipnoasención sonoteca

Recuerdo haber estado en Casa Ida hace unas semanas atrás y haber escuchado a Hipnoascención en vivo. Es ya como una tradición que vuelve y se repite desde hace más de 10 años en esta ciudad. Ahí estaba nuevamente Juan Roldán, Juan Hipnoascención, venido de los mal llamados márgenes de Lima con sus músicos, haciendo sonar los efectos de su guitarra a un volumen tan alto que todos los asistentes no podíamos más que estar en un trance hipnótico sin escapatoria ni vuelta atrás. Space Rock, Psicodelia, son sólo dos de los nombres con los que, como haciendo honor a las bandas que aman, han bautizado desde hace años a este auténtico ritual del sonido. No pude sino recordar todas esas bandas a las que me sonaba Hipnoascención: Electric Prunes, Spacemen 3, Ride,  nombres  de bandas que encienden sus ojos cada vez que tienes la oportunidad de hablar con él, o con gente que formó parte de aquella movida que se hizo llamar la Crisálida Sónica en los noventas. Pero sobretodo, no pude sino recordar las palabras de todos aquellos músicos de la escena de Lima que me han hablado siempre de él con gran respeto y veneración, mencionándomelo como pionero e inspiración de muchísimas de sus propias propuestas musicales. Juan es siempre recordado en estas circunstancias: inspirador, tocando la guitarra a un volumen agresivo, haciendo sesiones de transición onírica interminables, haciendo de la música más que un acto, una serie de vivencias, haciendo la performance sonora como un estilo de vida, un modo de vivir en medio de esta caótica ciudad.


¿Desde cuando dirías que comienza Hipnoascención a funcionar como una banda con presentaciones en vivo? 


A partir de los noventas. Anteriormente escuchábamos otras nota, más punk o garage; más fuerte pero siempre influenciado por psicodelia de los sesentas. La música de la banda la hicimos a partir de los noventas. Hipnoascención lo fundamos el 91. Antes tocábamos, pero nunca grabábamos nada. Teníamos un grupo que se llamaba Catarsis, nos juntábamos y tocábamos, pero sin tener nada registrado. Luego de eso queríamos hacer algo distinto, estábamos con todas las pilas por que sonara más a lo Stone Roses, Darkside, bandas que nos gustaban  en esa época

Música para domingos de ocio: entrevista con Pilotocopiloto

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)
fotopiloto


De Pilotocopiloto no tenía mayores referencias. De pronto habían aparecido con su música atmosférica y sus ritmos estilizados, un poco como para aquietar la estridencia característica de la escena psicodélica/noise rock de Lima. Y todo el mundo estaba hablando de ellos. "Me recuerdan un poco a Durutti Column" me dijo alguien. "Tienen algo de motorik alemán", leí por ahí. Todo sumaba intriga. Di una mirada al myspace. Y de ahí no supe nada más hasta que un día me topé con una de sus tocadas en uno de esos conciertos maratónicos que últimamente se suelen hacer. Tocaban primero o segundos de una lista de diez. Y como siempre ocurre, los grupos más interesantes o van al comienzo o van al final. Sonaron muy bien aquella vez, aunque me recordaban a muchas cosas que había escuchado. Otro día los volví a ver, y otra vez, y entonces me convencí de que estaba ante una propuesta realmente prometedora. Pero seguía teniendo muchas dudas. Entonces pacté una entrevista con Pilotocopiloto, dúo que integran Juan Pablo Aragón (guitarra, efectos, loops) y Carlos Freyre (batería, percusión) y finalmente tuve todo más claro. Esta es la historia. 



Me llamaba mucho la atención el formato de la banda, que es batería y guitarra, y no es un formato muy habitual. Pensaba si ustedes habían optado por ese formato inspirados en otras bandas o es que se dio así simplemente.



Carlos Freyre: Por mi lado sí tuve que mentalizarme y ver qué estaba pasando en el momento, qué otros artistas estaban haciendo cosas, qué dúos conozco, de hecho que sí, por mi lado sí. Justo estábamos escuchando algo de rock matemático y me pasaron un dúo, que son gringos Girafe? Girafe!... 


Juan Pablo Aragón: Cosas como Hella...


CF: Claro, Hella. Pero yo siempre he escuchado dúos, pero dúos de electrónica. Desde ambient tipo Boards of Canada o cosas electros tipo Daft Punk.


JPA: El dúo Pimpinela...


CF: Claro, el dúo Pimpinela. Yo siempre me tengo que mentalizar.

Pilotocopiloto - reseña disco

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)
PILOTO COPILOTO

Pilotocopiloto

Pilotocopiloto

Independiente (2010)


Excesivamente sobrio como refrescante es el sonido de Pilotocopiloto. Entre los amantes de las entregas de rock minimalista de los Neu! y la somnolienta educación armónica del progresivo ala Camel y Focus, encontramos a este dúo de guitarra y batería con su entrega homónima de 9 temas puramente instrumentales.


La propuesta "Rock instrumental" es sin duda un nombre con el que, evitando mayores compromisos, es fácilmente clasificable. ¿Alguien puede sin embargo concebir claramente a que se refiere semejante definición? ¿Acaso señala algo más que la tautológica expresión "rock con instrumentos"? Desde un punto de vista abusivamente romántico e historiográfico alguien podría afirmar que "rock instrumental" es una expresión contradictoria, que en los "orígenes" de lo que conocemos como rock, o más precisamente, rockandroll (allá el country y los blues de la década del veinte) encontramos fundamentalmente composiciones instrumentales indisociables de lo vocal. Alguien tal vez lo atribuiría a un significativo azar del destino: dos chicos de perfil bajo,  algo tímidos, con algo de formación en el dominio instrumental, caen un día en la genialidad artística de hacer algo así como "la autonomía del lenguaje musical". Algo resalta -dicho sea sin bombos ni platillos- de la pura instrumentalización  hecha en estos años; algo resalta en Pilotocopiloto y su aparición en la casi inexistente escena rock independiente local. Es un fenómeno paradójico e interesante:  el disco se erige de principio a fin como un gesto de desprendimiento hacia el efectismo de las propuestas preeminentemente metal o punk-  en el peor de los casos, "grunge"- de las bandas que digamos, mayor poder de convocatoria tienen en la escena rock local. Sin embargo, su virtud es a la vez su peor amenaza de fracaso: el peligro propio de hacer un disco puramente instrumental es no llegar a ser un epígono de sí mismo ante la falta de virtuosismo tanto en la composición como en la ejecución de la propia propuesta. Lo de Pilotocopiloto es bastante interesante en temas como Sonámbulo e  Infante, tal vez lo mejor del disco: el comienzo marcando unas agradables frases armónicas iniciales, para luego explosionar con riffs veloces y corajudos, que resuenan de manera natural a lo que los héroes kraut profetizaron en los ochentas (el Sonic Youth del Daydream Nation, por ejemplo). Los ritmos deambulan por estructuras jazz en temas como Aeorolito, sorprendiendo luego la guitarra con unas resonancias penumbrosas en la lógica wave de un Robin Guthrie. Sin embargo, temas como Inducción revelan ser demasiado pretenciosos, apresurados en el tiempo y desmedidos en un esfuerzo vano por estimular estados de climax sucesivos. Móvil es nuevamente un comienzo rítmico jazzero bastante interesante, pero al que le sobrevienen unos riffs de alto volumen que juguetean a emular una atmósfera space-rock apoteósica, a la Spiritualized.  Demasiado para tan poco: suena a una radiografía de fórmulas de un mainstream hit rocker ochentero.


Desemejanzas como éstas no faltan en esta primera entrega de Piloto Copiloto. Felizmente, hay inquietud y  aciertos más que resaltantes desde este auténtico nuevo refugio del indie local. Mención aparte para la portada del disco: como quien anuncia que volveremos a las bases del orden, la imagen hace suya una estética de la línea y la figuración de lo cotidiano. Una bicicleta, una pulsión hacia el viaje de lo real, que suene esforzada y sin muchos disfraces encima.  Hay mucho de eso sin duda en el disco. Una relajada honestidad y un impulso creativo que no deja de sorprender ante la multitud de pseudo-genialidades y demás curiosidades de la escena local. 



José Carlos Loyola

Canciones minúsculas: Giovanna Núñez y su La Lá

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)


Una canción incluida en el recopilatorio Hilos de Oro nos descubrió la delicada voz de La Lá, seudónimo con el que Giovanna Núñez presenta sus canciones. Meses después apareció un ep con seis breves y austeras composiciones llenas de imaginación, que han ratificado la virtud de Giovanna para un género que empieza a ser cultivado con entusiasmo y talento en los circuitos alternativos locales. A continuación una plática con esta joven y talentosa cantautora quien sin duda ya es una de las voces más singulares del pop independiente local.   
 

¿Cuándo empezaste a hacer música? ¿La Lá es tu primer proyecto musical?

La Lá es mi primer proyecto personal. Siempre desde chica me gustó la música y empecé participando en proyectos musicales como vocalista. Cuando tenía 18 estuve dos años en la Orquesta Juvenil de Música Nueva y después me dediqué a otras cosas. A veces jameaba con unos amigos. En realidad eran bien esporádicas mis incursiones musicales. En el 2004 hice una canción, "Oeste", y después de varios años empecé a hacer canciones seguidas. Y ahí me di cuenta que sí podía hacer lo que yo tanto quería, que era hacer música, mis canciones.

Chipmusik Records

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)
El cultivo de la producción de electrónica digital más selecta y subterránea parece seguir haciéndose camino en nuestra ciudad desde los lugares más inusitados. Hace poco comentábamos, a propósito de la presentación de Alcaloide en las Audiosesiones, el trabajo de Chip Musik, una pequeña productora musical que cuenta con diversos músicos del interior del país y que busca ir posicionándose en la escena alternativa de Lima.  Dándonos un breve paseo por su myspace hemos podido comprobar la existencia de un material reciente e interesante, abierto para la libre descarga. Material a tomar en cuenta  dado el enorme interés y la tenacidad  con la que se produce dicha música en nuestra escena. 3 Ep's sobre los que vale la pena detener la atención.




Si hay algo que caracteriza de manera general a la apuesta estética de Chip Musik es sin duda su interés por conseguir experiencias de sublimidad en la escucha con sus producciones musicales. Julio Dávila ya sabía de ello en Corazones en el espacio y vuelve incursionar en la propuesta desde este nuevo proyecto de electrónica que lleva por nombre Sky No Limit. Nuevamente tenemos - desde el título- la imaginería de la grandilocuencia, de la infinitud en los elementos naturales, tratando de prefigurar conceptualmente el sonido del disco. Gris y Eyes in the dark son sin duda dos piezas más que resaltantes en el conjunto de los temas: la primera, una mezcla de ambient y minimalismo que nos recuerda mucho a la geométrica intensidad de los paisajes sonoros de Axel Willner; la segunda,  un drum and bass de una velocidad superlativa- casi inverosímil- pero con un manejo de la mezcla tal que permite que el marcado de sus compases sea extremadamente sutil durante toda la sesión. Sumado a ello, un complejo juego con las texturas de sonido acompañando la sesión rítmica, generando una atmósfera envolvente a lo Fennesz u Oval en el Wohnton.



 
Lo de Dante Izaguirre ya había sido de lo más sorprendente que nos trajera el recopilatorio Misión Oroya de Discos Invisibles con su tema Dormitorio Lunar. En esta ocasión, su proyecto Xtredan vuelve a brillar con luz propia de entre sus pares de Chip Musik records.  El EP Fly incursiona en sesiones cargadas de cadencias rítmicas tendenciosamente lentas, emulando la estética de una gran marcha fúnebre con elementos de sonido digitales.  My World es una suerte de suite de psicodelia  minimalista que  marcará la pauta temporal del disco y servirá como introducción a Renovatio, una delicada  manipulación de disonancias que acaecen a lo largo de casi 14 minutos de repetición de una misma secuencia rítmica. Este impresionante comienzo del disco buscará ser contrastado posteriormente con sesiones bastante más intensas como las de Fly y Atomic Love, en los que se apela a un tempo un tanto más acelerado, pero siempre con una lógica cíclica como base de la propuesta.




Semilla Galáctica es el nombre del proyecto de Oscar Cirineo, quien también tocara en la banda Cleopatra y el proyecto- también de la Oroya-Colores en Espiral. Lo de su Ep será más bien una propuesta electrónica bastante más sobrecargada por capas de sonidos y por una velocidad que tirará más al breakbeat y el glitch. Allá los 4 Hero y Syndrone sean de lo más cercano que podemos encontrar hacia esta propuesta, la cual resaltará por la complejidad en la estructura de los temas, así como por la obsesiva manipulación de sampleos a lo largo de las sesiones. Metafísica y Sueño de máquinas son piezas que resaltarán sin dudas por la contundencia de las propuestas, así como el tema Recuerdos del origen, que cuenta con la participación en la remezcla de Alcaloide. El cierre del tema incorpora una frenética manipulación de los cortes en el sonido mediante distorsiones de sonido que hacen pesar el tema entero como una falla en una la sintonía de una frecuencia radial.


Más información y descarga de los discos:

www.myspace.com/chipmusikrecords


José Carlos Loyola  


Animal Machine y dos reediciones de Audición Irritable

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)


NRYY / Animal Machine
Kif Recording, 2010

Audición Irritable / Animal Machine
Delete Yourself
Kif Recording, 2010

Audición Irritable / Takashi Ohkawa
En la lucha por la destrucción melodiosa
Core Records, 2009


El noise se ha convertido, desde hace ya un buen tiempo, en un universo lleno de ramificaciones. Y no todo es igual aunque suene parecido. El noise tiene diversas genealogías. Quizá sea el harsh noise el que mejor exprese la radicalidad de este tipo de música. Pero aún así, el harsh noise tiene también, por lo menos, dos líneas claramente definidas. Están por un lado aquellos artistas inspirados en el industrial de fines de los 70s (es decir en Throbbing Gristle, SPK y la Industrial Records) y el power electronics de principios de los 80s (es decir en Whitehouse, Mauricio Bianchi, Ramleh, Le Syndicat, el primer Merzbow y la Broken Flag Records) que tienen en común una forma de abordar el sonido ajeno a los planteamientos del rock y recogen técnicas de la música concreta y de la experimentación electrónica en un plan más bien bruitista y escatológico para evacuar compulsivas masas de sonido distorsionado y agresivo. Sus gráficas, cuando no aluden a asesinos en serie o rollos ocultistas, se llenan de parafernalia médico quirúrgica y porno escatológico. Abyección pura.

Muchos han estado vinculados al mundo del arte más radical y sus referencias han estado en las vanguardias del siglo XX (futurismo, dadaísmo, William Burroughs, accionismo vienés, etc), y no es raro saber de exposiciones dedicadas y de performances en galerías de arte. Por otro lado, están aquellos que se inspiran en todo aquello que vino después de que Napalm Death publicará su legendario "Scum" (1986) y de que un grupo como Carcass inundara de vísceras las portadas de sus discos, es decir toda la arremetida noisecore y grindnoise de bandas como Seven Minutes of Nausea, Deche-Charge, Sore Throat, Anal Cunt, Audición Irritable, etc. Este grupo de ruidistas ha estado más vinculado al mundo del hardcore, vale decir funcionan, pese a la bulla de su música, bajo planteamientos del rock.
 
Esto hasta cierto punto, porque en la actualidad es posible encontrar cruces de toda índole (en buena cuenta gracias al noise japonés que ha sabido canibalizarlo prácticamente todo: grindnoise, psicodelia, industrial, improvisación vocal, electroacústica, free jazz, etc). Sin embargo para quienes están muy metidos en esto los polos son reconocibles y hay quienes únicamente escuchan power electronics y otros a quienes únicamente les interesa todo lo que suene a grindnoise. Hay fanzines especializados para cada uno de estos géneros. 

El caso del peruano radicado en Polonia, Ernesto Bohórquez es particular. Es justamente lo que diríamos una de esas nuevas encarnaciones que el noise asume en la actualidad, libre de cualquier tipo de pedigree. Iniciado en el mundo del hardcore con SdH hacia mediados de los 90s ha desarrollado una serie de proyectos musicales ruidistas (Aatmaa, Animal Machine, Teknocannibaal, Chupacabras, Fosil, etc) ya instalado en Europa, moviéndose sobre referentes que van de la reivindicación del grindnoise, al anfetaminico ritmo del gabber y el imaginario cyberpunk propio del rock y el techno industrial. En Polonia ha sacado adelante su propio sello llamado Kif Recording (no confundir con un homólogo sello francés) con el que ha estado publicando de manera artesanal discos en cdr y en casette así como también para descarga gratuita, tanto de sus proyectos personales como de otros artistas. Entre sus más recientes producciones se encuentran dos splits de los que nos ocuparemos a continuación.
 
El número 72 del catálogo de Kif Recordings corresponde al split entre el japonés NRYY y Animal Machine. NRYY presenta el track "Wake Up", que se mueve entre el harshnoise y el sonido cósmico característico de mucho del llamado japanoise que ha sabido confundir/llevar a la psicodelia hasta límites de extremo sonido. Los momentos de ecos y oscilaciones en las que interviene (¿o se samplea?) una guitarra eléctrica con un blues cósmico son de lo mejor de este track de exactamente 14 minutos con 22 segundos. Por su parte Animal Machine presenta "Chaosmonger" que es harshnoise del más violento que uno pueda imaginar, en plan Merzbow o Incapacitants, sonido automatista catárquico que no está dispuesto en ningún momento a ceder espacio a la tranquilidad. Un escupitajo de violencia sonora que aporta su grano de arena a esa masa ruidista construida como consecuencia de la democratización de la tecnología: muchos jóvenes en todas partes del mundo, como alguna vez ocurrió con el punk, hacen ruido con sus laptops sin importar nada. Una tribu que se diversifica a través de net labels y myspaces y puebla la red de carpetas con altas frecuencias de las que ya casi nada podemos decir. Residuo del residuo hecho expresión, en la repetición parece hallarse el gusto. El estado de trance e inmersión y alienación mental/corpórea que puede producir el ruido gusta. Y mucho.
    
La referencia 68 de Kif Recording, por su parte, corresponde al split entre los legendarios ruidistas peruanos Audición Irritable y Animal Machine, y lleva por título "Delete Yourself". Audición Irritable fue un dúo que integraron Miguel Tipacti (batería) y John Cruz (guitarra y voz), muy influidos por Seven Minutes of Nausea. Son, como también el peruano Atrofia Cerebral, uno de los grupos más importantes del grindnoise a secas. "Delete Yourself" rescata su cuarto demo "Incomprensión Humana" (1991), grindnoise visionario, que voluntaria o involuntariamente (que importa) parece invocar al viejo espíritu del minimalismo drone. La guitarra, tocada casi por inercia de manera improvisada, flota sobre la envolvencia de efecto de delay que consume una voz ininteligible, gutural y horripilante, a la vez que somos hipnotizados por la monótona y permanente batería de Tipacti. Una verdadera joya que atrae tanto como repele. Animal Machine, por su parte, incluye un track titulado "Diving Thru", atronadora masa de harsh noise que parece graficar con su sonido algún tipo de desastre natural, un huracán, un tsunami, todo a la vez. Una inesperada secuencia rítmica convierte al track en un singular techno ruidista. Seguidamente aparecen un par de remezclas. "Incomprensión Humana (Voodoo Version)" altera la frecuencia siguiendo un patrón rítmico de modo que el grindnoise de Audición termina convertido en una suerte de loop hipnótico.
 
Hay otro split más que ha sido editado recientemente y que recoge un demo de Audición Irritable. Se trata de "En la lucha por la destrucción melodiosa" (2009), nombre del sexto demo de Audición, aparecido en 1991, y nombre también de este split en donde los peruanos comparten crédito con el ruidista, proveniente de Holanda, aunque al parecer oriundo de Polonia, Takashi Ohkawa. El split ha sido editado por la disquera rusa Core Records, que tiene ya un extenso catálogo de discos de noise y que se ubica en el polo ruidista de la línea noisecore y grindnoise. Los artistas de harshnoise que promueve recogen la estética grind y gore (a lo Carcass) y usan la voz horripilante (es el caso de Takashi Ohkawa).
 
Pero como dije, el harshnoise es ya un género caníbal, promiscuo, todo lo consume, pues en el mundo del ruido todo se ha mezclado. Y así como Takashi Ohkawa se nutre del grindnoise y reivindica a Audición Irritable, entre sus temas podemos encontrar perfectos ejemplos de power electronics e industrial que bien podrían haber sido incluidos en el extenso catálogo de la bizarra Broken Flag. La impureza ha triunfado. Y hay aún mucho ruido que está por venir.     


Luis Alvarado


Audiosesión No Laptop_V1.0 25/06/10

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)